El Catbus te lleva a nuestra historia…
Capítulo I
Desde el primer momento en que elegimos estar juntos, hasta hoy.
Antes de conocerte, ya eras mágica. Esa pequeña con el disfraz de bruja en Navidad, llena de ilusión, con esa chispa en los ojos que hoy me tiene enamorado.
Imaginar a la Arii niña me llena de ternura. Sabía que de ahí vendría algo extraordinario.
Esta foto. Este momento. Esta noche fue el inicio de todo. Dijimos que sí sin saber del todo lo que significaría, sin imaginar todos los lugares a donde nos llevaría.
Fue el inicio de la historia más bonita que he vivido. Y lo haría de nuevo, mil veces.
Cada conversación era un descubrimiento. Tus gustos, tus miedos, tus sueños, las películas que te hacen llorar, las canciones que te ponen a bailar sin pensarlo.
Fui enamorándome de todo lo que ibas revelando.
Celebrar contigo las temporadas especiales se volvió algo que espero con emoción cada año. Ese abrazo al pie del árbol de Navidad, tu sonrisa, la calidez de tenerte cerca.
Tenerte en esos momentos llena todo de un calor que antes no sabía que me faltaba.
Conocer tus raíces me ayudó a entenderte más. Tu familia te amó primero, te formó, te dio esa fortaleza que llevas dentro. Y eso se nota en cada cosa que haces.
Estoy agradecido con ellos por haberte dado al mundo.
Me encanta ver cómo te atreves con el mundo. Charleston, los bosques, los lugares nuevos. Hay algo en cómo tú te paras frente a lo desconocido que me llena de orgullo.
Eres una aventurera de corazón.
Llevamos más de cinco años construyendo algo hermoso. Cada día que pasa, agradezco más el sí que nos dimos aquel julio de 2020.
Y quiero seguir eligiéndote, cada día que venga.